Lo opuesto a una cámara anecoica es la cámara de reverberación, donde todas las superficies se hacen tan duras y reflectantes como sea posible y donde no existen superficies paralelas. Esto causa un campo difuso porque todas las ondas sonoras están llegando simultáneamente desde todas las direcciones con igual probabilidad y nivel.
Los campos de sonido con una estrecha semejanza con el campo difuso se pueden lograr en entornos como edificios con paredes duras, donde existen muchas fuentes de sonido o ruido simultáneas, como con mediciones en cabina y en iglesias.
Si no está seguro acerca del campo de sonido en el que se encuentra, es mejor asumir que es difuso para minimizar el error de medición. medir el ruido interior del vehículo o la acústica del edificio.